Playground

En el patio de juegos de Astrid Soldevilla las palabras son más de lo que parecen. La poeta arrasa con todo lo esperado del lenguaje como una niña que desarma sus juguetes por diversión, por curiosidad, por búsqueda o en el intento de entender cómo es que funciona lo que funciona. Así se articulan nuevos sentidos para las emociones conocidas y se nos presentan nuevamente el amor, el miedo, la rabia y la salvación como una misma masa que hierve y avanza entre los versos. Aquí todos somos animales domésticos, prehistóricos y salvajes, se nos ha rescatado del olvido, se nos ha convertido en poema.

Leer las páginas de Playground es empuñar una daga que al blandirla se transforma en un ramo de crisantemos. Astrid Soldevilla, con absoluta transparencia, nos invita a jugar con la mirada puesta en el papel sin perder de vista todo aquello que nos rodea.

Karina Valcárcel